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¿Por qué no?

Ambiente

Un vaso de leche tiene más impacto ambiental de lo que puedes imaginar

¿No te gusta desperdiciar agua? ¿Te importa el cuidado del medio ambiente? ¿Te preocupa el futuro que tendrán las niñas nacidas en esta o las próximas décadas? Entonces debes saber por qué cada vez más personas dicen ¿leche?: no, gracias.

La leche impacta de manera negativa al planeta, el único hogar que tenemos. Su producción utiliza más agua de la que imaginas. Al tomar una ducha de diez minutos gasta 200 litros de agua. Para generar un simple vaso de leche se utilizan 1000 litros; esto no comprende únicamente la que beben las vacas, sino toda su huella hídrica, es decir el ciclo de producción. En un país como México, que tiene una disponibilidad de agua tan baja y en donde más de tres millones de familias sufren su escasez,  es inaceptable que la ganadería esté acaparando del 60 al 70 % del agua potable.

Pero el agua no es el único recurso vital que la actividad ganadera está destruyendo. El Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático publicó un reporte firmado por 107 científicos en donde expresan que el alto consumo de carne y productos lácteos está alimentando la crisis climática que estamos viviendo. Estos especialistas de todos los países trabajan de forma enteramente voluntaria y no reciben ingresos de ninguna entidad. Tienen razón en estar tan alarmados y todos deberíamos estarlo: ¡90 % de los bosques que han desaparecido en la Amazonia se convirtieron en pastizales para alimentar vacas!

Además de acabar con los pulmones naturales de nuestro planeta la industria ganadera continúa generando más gases de efecto invernadero que la de todos los transportes combinados. Es responsable del 9 % del dióxido de carbono proveniente de actividades humanas. Este gas de efecto invernadero es uno de los impulsores del calentamiento global, el fenómeno que está aumentando la temperatura de la tierra, acidificando los océanos, derritiendo los glaciares y causando eventos metereológicos extremos. 

El estiércol de las vacas explotadas también genera grandes cantidades de óxido nitroso, metano y amoniaco, otros gases nocivos. Y antes de pensar que la producción de vegetales causa el mismo impacto, debes saber que un tercio del planeta  y 80 % de la soya sembrada en la Amazonia están destinados a alimentar a las vacas explotadas. Es innegable: la producción de lácteos y carne está amenazando nuestro futuro.

Puedes corroborar estos datos y otros números aterradores de la leche en nuestra sección REALIDAD  ¡Comencemos a actuar juntos para recuperar nuestro planeta! 


Explotación

La industria lechera es una de las más crueles

La industria de los lácteos utiliza publicidad totalmente alejada de la realidad. Nos muestran pastizales verdes, cielos azules y vacas viviendo felices en libertad, siendo ordeñadas de manera manual. Pero están mintiendo. 

Para producir leche en las cantidades necesarias que cubran la demanda del mercado —y que la misma industria genera—, millones de vacas son hacinadas en lugares sucios y estrechos que no se parecen en nada a nada a un campo verde. Para que puedan producir leche necesitan estar embarazadas y sus bebés les son arrebatados para que no se tomen la leche que produce. Existen muchos videos en los que podemos ver a las vacas llorando por días la pérdida de su bebé, o persiguiendo las camionetas en donde se los llevan.

Después son conectadas  a una máquina para quitarles la leche que, por naturaleza, les pertenece a sus becerros ya que es leche materna. En el transcurso de su explotación tendrá infecciones muy dolorosas como la mastitis.  Las inseminan de forma artificial una y otra vez hasta que por el cansancio y la explotación colapsen y sean enviadas al matadero. 

A los bebés arrebatados no les espera un destino diferente. Si es macho será enviado al matadero para venderlo como carne tierna y si es hembra, tendrá el mismo destino de explotación que su madre. Cuando son pequeñas cortarán sus cuernos, que tienen terminaciones nerviosas, sin anestesia;  y les marcarán con fuego las iniciales del rancho. Y comenzará el ciclo de explotación una y otra vez igual que su madre.

La ciencia siempre se inclina hacia el peso de la evidencia, un peso que está determinado por los resultados de diversos experimentos y estudios. Hasta ahora, los datos en relación a las vidas físicas y emocionales de las vacas en los establos, el impacto ambiental de la ganadería y lo prescindibles que son los productos lácteos para nuestra salud, expresan sin lugar a dudas que necesita haber una transformación del sistema alimentario actual. Los animales sufren terriblemente en la industria láctea y este sufrimiento ya no debe ser ocultado ni ignorado.Puedes aprender más datos sobre la crueldad de la leche en nuestra sección REALIDAD ¡Comencemos a actuar juntos para acabar con el abuso hacia los animales!


Salud

Leche de vaca ¿en verdad es saludable para los humanos?

De entrada, al ser una actividad que afecta negativamente el clima y produce gases nocivos, la industria láctea afecta la salud ambiental de nuestra sociedad. Pero ¿cómo nos afecta directamente un vaso de leche? 

Crecimos con el bombardeo publicitario que prometía que un vaso de leche es básicamente salud líquida, que fortalece nuestros huesos, ayuda en el desarrollo físico y mental y que evitará enfermedades. En resumen: nos han hecho creer que alimentarse con leche es necesario para los humanos. ¡Y lo es! Pero solo la que pertenece a nuestra especie y durante la lactancia.

¿Nunca te has preguntado por qué el 70 por ciento de la población mundial es intolerante a la lactosa? 

La leche materna, tanto de vacas como humanos, contiene grasas y nutrientes que ayudan a los infantes a fortalecer su sistema inmune durante los primeros meses de vida. La composición de la leche de vaca hace crecer a los becerros 900 gramos por día, esto es 40 veces más que la tasa de crecimiento de un bebé humano. 

Hay estudios que demuestran que al tomar leche el riesgo de contraer ciertas enfermedades aumenta:

  • No existe asociación entre tomar leche y unos huesos fuertes al crecer1.
  • Estudios demuestran que hay una relación directa en el consumo de leche, la osteoporosis y fractura de cadera2
  • Entre más calcio que provenga de los lácteos consumas, más riesgo de cáncer de próstata tendrás3
  • Reducir el consumo de grasa láctea reduce el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares4.
  • La fórmula de vaca que se usa para bebés humanos tiene el doble de cantidad de leucina, todo esto ayuda a que de adulto desarrolle obesidad5.
  • Los antibióticos utilizados en vacas para tratar infecciones por mastitis aparecen después en los productos comestibles obtenidos de estos animales. 
  • El estudio Review on Antimicrobial Resistance7 advirtió que diez millones de personas podrían morir antes de 2050 por el aumento de la resistencia a los antibióticos.

Puedes aprender más datos sobre la crueldad de la leche en nuestra sección REALIDAD  ¡Comencemos a actuar juntos para acabar con el abuso hacia los animales!

1- https://onlinelibrary.wiley.com/doi/full/10.1002/jbmr.279

2- https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/10408398.2019.1590800

3- https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25527754

4- https://academic.oup.com/ajcn/article/104/5/1209/4564387

5- https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/22523661

6http://congreso.fmvz.unam.mx/pdf/Memorias%20de%20carteles/AN%C3%81LISIS%20DE%20CONTAMINACI%C3%93N%20%20DE%20LA%20LECHE%20POR%20ANTIBI%C3%93TICOS%20EN%20LA%20CUENCA%20LECHERA%20%20DE%20CHIPILO%20Y%20ATLIXCO%20PU%C3%89BLA.pdf

7- https://amr-review.org/

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