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¿Leche? No gracias

La campaña

Esta campaña surgió como una necesidad de contrarrestar la manipulación mediática y desinformación que la industria láctea, asistida con recursos gubernamentales, ha ejercido durante años. Nos han hecho creer que un vaso de leche es salud líquida y han ocultado el impacto ambiental severo que tiene su producción. Sobre todo, dejan de lado una de las verdades más incómodas: la leche es un producto cruel

¿Por qué es importante?

Una de las emergencias mundiales más apremiantes y, lamentablemente, más ignoradas, es el cambio climático. Aunque sigue siendo tema de debate entre políticos y usuarios de redes sociales, la evidencia científica es bastante clara: las emisiones de gases por actividades humanas han causado el 100 por ciento del calentamiento global en base a observaciones registradas desde 1950, según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.

La crianza de animales para alimento es la segunda actividad que más contribuye con gases de efecto invernadero después de los combustibles fósiles y es la principal causa de deforestación, contaminación de agua, aire y pérdida de biodiversidad. La producción de leche en particular tiene un efecto considerable debido a las emisiones de gas metano, óxido nitroso y dióxido de carbono, provenientes de la fermentación entérica que ocurre cuando las vacas digieren su alimento. Y claro, las toneladas de excremento que producen. La producción láctea está involucrada en un gran derroche de agua. Un litro de leche ocupa 1,000 litros de agua, que se utilizan desde la producción del alimento hasta el procesamiento. 

También conlleva crueldad animal inimaginable. Las vacas solo producen leche cuando están embarazadas y son separadas de sus crías después de dar a luz para que sus crías no consuman leche destinada a empacarse para consumo humano. Esto les provoca gran estrés a la madre y al becerro y el trato que ambos reciben en la industria nunca mejora. Para empezar, su vida no se parece a la que hemos visto en la publicidad de la industria, no hay amplios pastizales verdes. Viven en instalaciones estrechas y sucias que no respetan sus comportamientos sociales más naturales. 

¿Cuál es el objetivo de esta campaña?

A través de ¿Leche? No, gracias pretendemos que el consumidor y público en general conozcan aquellos aspectos no tan conocidos sobre la producción de este alimento y que con estas bases tomen decisiones informadas. Queremos hacerles saber que hay una gran cantidad de médicos, como los de la organización Physicians Committee for a Responsible Medicine (Comité de Médicos por una Medicina Responsable) que han declarado abiertamente que los lácteos están muy lejos de ser el alimento saludable que la publicidad nos ha hecho creer. Dos terceras partes de la población mundial son intolerantes a la lactosa. 

Es hora de que la industria láctea tome responsabilidad del enorme impacto ambiental que está causando en el planeta, la salud humana y los animales.

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